Mi primer carrera...

Por GABO RUNNER

20/02/2015

Desde el comienzo el Running ha sido una caja de sorpresas. Todas muy satisfactorias. Cuando comencé trotando allá por las playas de Brasil, nunca imaginé que algún día iba a salir a correr por el Parque Sarmiento junto a mis amigos de toda la vida. Y si alguien, hace unos años, me hubiera dicho que el 8 de marzo de 2014 iba a estar participando de mis primeros 3k competitivos junto a Julio y Agustín hubiera dicho que estaba loco. Pero así fue.

Cuando decidí correr mi primer carrera no habían pasado todavía ni dos meses desde la primer salida, pero era una experiencia que quería vivir. Sabía que iba a ser la primera de muchas y estaba muy emocionado, pero a la vez tenía ese miedo y esos nervios que se experimentan cuando te enfrentas a un nuevo desafío. Por eso busqué una carrera que tuviera una distancia que ya hubiera corrido algunas veces. Así encontré una que estaba organizando la Fundación Warmi por primera vez y que se iba a realizar en la ciudad de Alta Gracia. Había dos distancias: 10 km y 3 km. Obviamente yo iba por los 3 km, los 10 eran algo impensable para ese entonces. Me gusto mucho la idea que no fuera en Córdoba, así que no lo pensé mucho más y me inscribí. Estaba feliz. No demoré en contarle a Eve y a mis amigos que me había inscripto a mi primer carrera. Y ahí vino una linda sorpresa: cuando les conté a Agus y Julio me dijeron que querían correrla conmigo. Realmente estaba viviendo un sueño y compartirlo con mis hermanos del alma era algo que lo hacía más hermoso aún.

Y llegó el 8 de marzo de 2014. El día era perfecto con un cielo totalmente despejado. Un poco fresco pero ideal para correr. La carrera era a las 10:30 y las acreditaciones se hacían ese mismo día desde las 8:30. Como yo soy muy puntual (y un poco ansioso) a las 8:15 ya estaba con Eve en el Parque García Lorca donde se iba a realizar el evento. A los pocos minutos llegaron los chicos. Todavía estaban armando la carpa de las acreditaciones y creo que ni siquiera habían llegado toda la gente de la organización pero nosotros ya estábamos ahí. Les cuento que mi puntualidad es algo que no ha cambiado ni creo que cambie porque me encanta llegar con tiempo para hacer la entrada en calor (“…y ayudar a inflar el arco de Largada” diría Eve). Seguramente por los nervios, pero para mí se pasaron volando esas dos horas. Luego llego el momento de la charla técnica donde explicarían el recorrido. Resulta que la organización había omitido un detalle en la publicidad del evento: se olvidaron de comentar que se trataba de una carrera tipo cross-country (Consistente principalmente en recorrer distancias en circuitos naturales no urbanos) y yo la verdad que no me lo esperaba, pero ya estábamos en el baile… Mientras terminábamos de escuchar la charla técnica levante la mirada y vi que a lo lejos llegaban mis papás. Debo confesar que se me hizo un nudo en la garganta y hasta se me “cristalizan” los ojos ahora cuando lo recuerdo. Realmente no los esperaba y me emocionó mucho ver que habían venido a acompañarnos. Una vez que terminó la charla se arrimaron y nos desearon mucha suerte a los tres. Entonces nos ubicamos y comenzó la cuenta regresiva. Los nervios dieron lugar a la adrenalina y mi corazón comenzó a latir más fuerte…


3… 2… 1… Y largamos. No pisamos ni un metro de asfalto y en mi caso era la primera vez que corría sobre pasto, tierra, barro, cruzando ríos y con tantas subidas y bajadas. Ni entrenando me había expuesto a estas condiciones. Todo el trayecto fue una nueva experiencia, literalmente todo. Y los que iban a ser 3 km terminaron siendo 3,86 km, y yo me sentía como si hubiera corrido 5. Pero la felicidad que sentí cuando crucé la meta es algo que todavía me cuesta describir con palabras. Recomiendo que lo experimenten personalmente para poder entenderlo. Fue sublime. ¿En qué posición llegue? No lo sé. Hasta el día de hoy no le doy mucha bolilla a eso. Si sé que lo hice en 26:21 min y que logre mi objetivo. De eso se trata el Running: de alcanzar los objetivos que uno se proponga y saber que solo se compite contra uno mismo. Creo que nada podría haber hecho que ese día fuera mejor de lo que fue. Poder compartir mi primer carrera con mis hermanos del alma y el aliento del amor de mi vida, mis padres y amigos fue más de lo que esperaba y mi felicidad fue absoluta.

Y una vez que terminamos experimentamos algo que no nos imaginábamos, pero que con el tiempo me iba a dar cuenta que viene incorporado con el Running: acabábamos de pasar el arco de llegada y ya estábamos programando un nuevo desafío: los 5km en la Media Maratón de Córdoba…

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